domingo, 2 de junio de 2013

Información general: Limpieza de la cuenca Matanza-Riachuelo

A cuatro años del fallo de la Corte, se notan progresos en la higiene de las márgenes y la superficie del agua. Pero ONG ambientalistas dicen que se permiten límites muy altos de vertidos industriales.
EN MEJORES CONDICIONES. UN TRAMO DEL RIACHUELO, CON UNA VISTA SIN BASURA DE LA MARGEN DE PROVINCIA, A LA IZQUIERDA, Y ENFRENTE LA CAPITAL FEDERAL, A LA ALTURA DEL BARRIO DE LA BOCA.
 
 
El 8 de julio de 2008, la Corte Suprema dictó un fallo histórico: condenó a los Gobiernos Nacional, de la Ciudad y de la Provincia a sanear el Riachuelo. Y designó al juez federal de Quilmes, Luis Armella para que vigile la ejecución de la sentencia. Al principio, los avances fueron escasos y los plazos de entre 30 días y seis meses fijados por la Corte para distintos objetivos se vencieron. Cuatro años después, las ONG del cuerpo colegiado que supervisa el cumplimiento del fallo afirman que hay progresos. Se hizo gran parte del camino de sirga, se relocalizaron asentamientos y se inspeccionó casi el 80% de las industrias de la zona. Ahora la preocupación son los límites de vertidos industriales permitidos que, según las ONG, son muy elevados y no frenan la contaminación.
El juez Armella está detrás de que se cumpla cada detalle de la sentencia. “Faltan cosas por hacer, pero después de cuatro años por primera vez hay un plan instalado y con continuidad –evalúa–. Es cierto que los plazos dispuestos por la Corte se vencieron, pero hubo que consolidar el ACUMAR (el organismo a cargo del plan de saneamiento) y que adaptar el fallo a la realidad. Lo más endeble es el control a las industrias”, dice el juez, que apela a multar a los funcionarios. Su último sancionado con $ 3.000, fue el director de Calidad Ambiental de Lanús.
Un avance fue el censo de las industrias de la cuenca. Según la Secretaría de Ambiente de la Nación, cuyo titular Juan José Mussi también preside el ACUMAR, hay 22.454 establecimientos, incluyendo 11.457 industriales. Inspeccionaron 17.518, el 78%, y descubrieron que 1.403 contaminaban. Hasta ahora, 767 presentaron Programas de Reconversión Industrial, pero sólo 50 se reconvirtieron.
En las ONG del cuerpo colegiado que supervisa el saneamiento, reconocen que desde 2011 hubo progresos. Pero ahora su preocupación son los límites de sustancias vertidas permitidas por la resolución 3 de 2009 del ACUMAR. “Para recuperar un río hay que estudiar cuál es su capacidad para recibir contaminantes –explica Raúl Estrada Oyuela, presidente de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente y miembro de la Asociación de Vecinos por La Boca–. Eso no se hizo con el Riachuelo. La resolución le inventó un uso para actividades recreativas pasivas y permite el vertido sin restricciones de compuestos nitrogenados, escherichia coli, cromo, plomo, cadmio, mercurio y arsénico”.
 
También se permite una presencia de oxígeno disuelto en el agua de menos de 2 miligramos, lo que no permite la vida de peces. Y acepta que haya aceites y grasas y distintas concentraciones de sulfuro, cianuro e hidrocarburos durante el 90% del tiempo. “Los límites para el vertido de sustancias contaminantes están determinados por concentración, en miligramos por litro, pero no está limitado cuántos litros se pueden tirar”, detalla Consuelo Bilbao, de Greenpeace.
 
Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) observa: “El fallo se va cumpliendo, porque hay mucha voluntad del juzgado de Quilmes y de la Corte. Pero la legislación vigente presenta deficiencias, sobre todo en materia de vertidos, que podrían conducir a la paradoja de que, aún cuando todas las empresas se ajustasen a lo normado, el Riachuelo siga contaminado. Hay que modificar la resolución que establece los objetivos de calidad de agua, para implementar un sistema de control con límites progresivos a la cantidad total de contaminantes enviados al Riachuelo”.
 
Armella subraya que se empezó desde cero. “Hay que fijar metas graduales. Este es un proceso”, dice. La normativa prevé la revisión periódica de “los usos y objetivos de calidad para su mejor adecuación a los nuevos escenarios que se planteen”.
 
Clarín pidió hablar con Mussi, pero sus voceros se excusaron diciendo que está de viaje.
“La labor de Armella es encomiable y nos satisface que exista el ACUMAR, al que le podemos exigir. Pero los volcados industriales tienen que tender a cero”, reclama Alfredo Alberti, de Vecinos por La Boca. Bilbao, de Greenpeace, admite: “Hay avances, sobre todo en la limpieza de márgenes y superficial de aguas, y en las relocalizaciones de algunos asentamientos y de La Saladita. Eso es positivo, si tenemos en cuenta que el Riachuelo estuvo olvidado por 200 años”.
 

REGIÓN CHAQUEÑA

Esta llanura limita al Oeste con la región de las Sierras Pampeanas y la del Noroeste, al Norte con las repúblicas de Bolivia y Paraguay, al Este con este último país y la región mesopotámica y al Sur con la llanura pampeana.
La planicie está formada por espesas capas de sedimentos continentales y marinos asentados sobre un subsuelo de rocas cristalinas del macizo de Brasilia, que sufrió un proceso de fracturación y hundimiento como consecuencia de la orogenia andina. Su relieve no presenta accidentes dignos de mención excepto una débil pendiente de Noroeste a Sudeste, atestiguada por la dirección de los ríos paralelos que surcan el territorio y que ocasiona numerosos meandros y cauces abandonados (madrejones). Los tres grandes ríos que la recorren (Plicomayo, Bermejo y Salado) son caudalosos en su nacimiento, no reciben afluentes en trayectos de más de 600 kilómetros y dejan buena parte de sus aguas en esteros y bañados, siendo inútiles para la navegación, excepto el Bermejo en el tramo final de su curso inferior. Comprendida dentro de la zona de clima subtropical, en la región pueden distinguirse dos áreas diferentes respecto a la estación de lluvias: la oriental, con precipitaciones durante todo el año, aunque mayores en verano, del orden de los 1.000 mm anuales, y la occidental, con un período seco invernal hasta de ocho meses.  Bañado de la Estrella en Formosa                               En concordancia con esta distribución de las lluvias varía la vegetación: la selva enmarañada por lianas y epífitas, rica en especies con ejemplares de gran valor económico (quebracho, cedro, lapacho, etc), predomina en el Noreste, sobre suelos areno-arcillosos, interrumpida por numerosos claros donde aparecen suelos salinos o anegadizos. Donde se ha talado la selva, se reconstituyen sólo las palmeras como pindó y yatay, cuyas formaciones están vinculadas a la práctica de la ganadería. Hacia el Oeste se desarrolla el bosque chaqueño interrumpido por extensas abras o campos, cubiertos de gramíneas y vegetación espinosa (vinal). A medida que el bosque se empobrece por falta de agua, aumenta la presencia de cactáceas que forman matorrales impenetrables en los espacios libres de árboles.  Bañado de la estrella                               La especie predominante es el quebracho y su explotación ha originado la destrucción del monte natural, que no se repone, permitiendo el avance del desierto allí donde las condiciones ambientales no son propicias para la práctica de la agricultura. La zona de transición entre el Chaco y la Pampa es la comprendida entre los cursos de los ríos Salado y Dulce en Santiago del Estero, donde el monte alterna con grandes extensiones de campo de una importante aptitud agrícola, siendo típico el cultivo "en bajante" que aprovecha los bañados cuando se evapora el agua de las crecientes. El embalse de Río Hondo permite regar una amplia zona, convirtiendo a la diagonal fluvial en una importante proveedora de "primicias" especialmente en el renglón de la horticultura especializada. En general la ganadería encuentra serios inconvenientes para su desarrollo, especialmente por el clima y la presencia de plagas y enfermedades, siendo el ganado más resistente el criollo, obteniéndose muy buenos resultados con la introducción del Cebú, que al cruzarse con razas finas permite obtener animales aptos para el clima y de buena calidad. La principal riqueza de la región es la producción agrícola, sobresaliendo el algodón entre otros cultivos como maíz, sorgo granífero, hortalizas y frutales. En el Norte de la provincia de Formosa han adquirido gran importancia las plantaciones de bananeros, así como los plantíos de caña de azúcar en el Norte de Santa Fe.
La composición de la población incluye algunos grupos de aborígenes, descendientes de los primitivos pobladores del territorio. Las principales concentraciones urbanas se presentan en las tierras altas o albardones en las costas de los ríos Paraguay y Paraná y en la diagonal fluvial de Santiago del Estero, destacándose Resistencia, capital de la provincia del Chaco, con su salida natural sobre el Paraná, el puerto de Barranqueras.

REGIÓN PATAGONIA EXTRAANDINA

Por el Norte limita con la región de Cuyo y la llanura pampeana, por el Oeste y el Sur con la Patagonia andina y Chile y por el Este su límite es el mar Argentino. Se extiende hasta el estrecho de Magallanes, prolóngandose meridionalmente en las planicies riograndenses de Tierra del Fuego, y por el Este conforma bajo el nivel del mar la plataforma continental, que incluye las islas Malvinas.
Forma parte de las unidades estructurales más antiguas del país, se encuentran en ella manifestaciones del basamento cristalino que aparece superficialmente en distintas zonas, sobre el que se han depositado sedimentos marinos y continentales más modernos y en último término una espesa capa de rodados tehuelches o patagónicos, parcialmente cubiertos por nuevas rocas volcánicas, sobresaliendo los sedimentos jurásicos y cretásicos sobre los que se localizan los principales yacimientos petrolíferos.  Extraccion de petroleo en el sur                               El relieve actual de las mesetas es consecuencia de una serie de movimientos epirogénicos que no afectaron por igual a toda el área, pudiéndose distinguir mesetas y terrazas, sierras, valles y cañadones y depresiones. Las mesetas, llamadas regionalmente pampas, son extensas planicies horizontales cuyos bordes forman barrancas de hasta 200 m. Al Oeste son más frecuentes los mantos de basalto que, más resistentes a la erosión, dan al perfil de la meseta un rasgo característico: la llamada barda. Las terrazas son superficies planas, escalonadas, por las que se desciende desde la meseta hacia los valles y cuencas.  Faro de Isla de los Estados                               Los valles fluviales atraviesan las mesetas casi transversalmente desde sus nacientes en los lagos o el reborde oriental de los Andes patagónicos hasta su desembocadura en el Atlántico. Los ríos que los forman, alimentados por las lluvias invernales y los deshielos estivales, se deslizan por amplios y profundos valles, no son navegables y varios han sido aprovechados hidráulicamente con la construcción de embalses (Florentino Ameghino, Alicurá, El Chocón y otros). Los cañadones son antiguos valles fluviales, generalmente de suelo salino, desconectados del sistema actual, que llevan agua sólo en ocasiones; en estas cuencas el agua origina excelentes pastizales. Las sierras se levantan aisladas en el Oeste e integran el llamado sistema de los Patagónides. Las depresiones ocupan extensiones de formas y dimensiones variadas, algunas de ellas bajo el nivel del mar. El clima imperante en la región es árido y frío, con vientos del Oeste que soplan a gran velocidad. Las precipitaciones inferiores a 300 mm son invernales y se producen en forma de nieve. Existe un gran contraste entre la duración del día estival (16 horas de luz) y el invernal (8 horas) en el extremo austral de la región. La sequedad y el viento imprimen a la vegetación un carácter uniforme, predominando la estepa arbustiva fuertemente aferrada al suelo, en la que predominan las formas en cojín. Las riberas de los ríos pueden estar acompañadas por un monte de sauces, en galería; en los bajos húmedos crecen los mallines y en Tierra del Fuego las turberas. Las condiciones del suelo, el clima y la vegetación han determinado el escaso poblamiento de la Patagonia. El recurso más importante es la ganadería, con la cría extensiva de ovinos con prácticas trashumantes, predominando las razas Corriedale y Merino. Esta actividad determinó el establecimiento de puertos sobre el litoral, para atender sus necesidades, radicándose en ellos posteriormente, la industria frigorífica y en tiempos más recientes la actividad pesquera, que incluye la explotación de algas, peces, crustáceos y mamíferos marinos. La agricultura sólo es posible en las zonas que disponen de riego, como en los valles de los ríos Negro y Chubut y junto al lago Colhué Huapi. El oasis fluvial de mayores proporciones es el del alto valle del río Negro donde las grandes obras de irrigación permiten la práctica de la agricultura en gran escala, con cultivos protegidos de los fuertes vientos por cortinas de álamos; produciéndose frutas de excepcional calidad (manzanas, peras y vid) que se exportan o industrializan en el lugar. Existe también una importante producción hortícola, sembrándose además alfalfa como forrajera. La actividad minera cuenta como principal riqueza al petróleo, cuya zona de explotación más notable es la de Comodoro Rivadavia, encontrándose también yacimientos en Neuquén (Plaza Huincul), Río Negro (Colonia Catriel), Santa Cruz y Tierra del Fuego. También se explota carbón, especialmente en Río Turbio, hierro en Sierra Grande, turba en Tierra del Fuego, uranio en Chubut, yeso, arcilla y caollín, entre otros minerales. Las zonas más industrializadas son las del alto valle del río Negro y Comodoro Rivadavia y las industrias más destacadas la petroquímica, del cemento, del aluminio (ALUAR), textiles y derivadas de la pesca

REGIÓN PATAGONIA ANDINA

Limita por el Norte con la región cuyana, al Este con la Patagonia extrandina, al Oeste con Chile y por el Sur con Chile y el océano Atlántico. Constituye una angosta franja que acompaña la línea de frontera argentino-chilena, caracterizada por la disminución de la altura de las montañas y el descenso del nivel inferior de la nieve persistente y la altitud de los pasos.
El encadenamiento deja de ser contínuo como en los Andes centrales por lo que la divisoria de aguas no coincide con las más altas cumbres, lo que fue motivo de litigios para establecer el límite entre Argentina y Chile. Extensos lagos y frondosos bosques definen el paisaje, desarrollándose además estructuras volcánicas como el volcán Copahue, el Domuyo y el Lanín. Monte Fitz Roy en Santa Cruz                                Al Sur del lago Aluminé se suceden las depresiones transversales ocupadas por lagos que desaguan hacia el Pacifico o el Atlántico. En este tramo de la cordillera, como consecuencia de la presencia de un clima frío con abundantes precipitaciones invernales, los bosques adquieren gran desarrollo y ascienden hasta los 1.900 m predominando los Notofagus (lenga, roble, raulí, ñire) y en los sitios húmedos y abrigados: el coligüe, bambúsea de gran altura. En el Norte existe una formación pura de pehuén, cuyos piñones integraban la dieta de los indígenas y fueron motivo de grandes migraciones. Las abundantes precipitaciones níveas impiden la ocupación de los valles occidentales, instalándose en ellos, en el verano, los pastores con sus rebaños. En los valles y vegas del Este hay población permanente, encontrándose en ellos las localidades de Junín de los Andes, San Martín de los Andes y el centro turístico de San Carlos de Bariloche. Hacia el Sur, en los valles longitudinales de El Bolsón y Esquel, se han desarrollado importantes centros agrícolas.  Parque Nacional Lago Puelo                               Desde el lago Grl. Vintter la cordillera acusa otros rasgos, apareciendo el batolito en la franja occidental y predominando el basalto en la oriental, y aumenta el tamaño de los lagos cuyo dominio comparten Argentina y Chile. Exceptuando los lagos La Plata-Fontana, Viedma y Argentino, los restantes desaguan hacia el océano Pacífico. El nivel de las nieves desciende y aparece el extenso campo de hielo continental, relicto de la glaciación pleistocénica, cuyo sector meridional llega con sus lenguas glaciarias hasta los lagos. El glaciar Perito Moreno, el más activo, termina en el lago Argentino y su avance suele ocluir el brazo meridional o canal de los Témpanos.  el lago Nahuel Huapi                               Algunas montañas aisladas emergen de la masa de hielo, entre ellos el Fitz Roy, cuya cima raras veces está libre de nubes. Al sur del lago Argentino, el paisaje cordillerano se continúa a través del territorio chileno y reaparece en la isla Grande de Tierra del Fuego y en la isla de los Estados. En los valles y bolsones cordilleranos se realizan diversos cultivos: hortalizas, frutales, cebada, lúpulo y flores. Los que se encuentran al Sur del lago Grl. Vintter son valles bajos y se comunican directamente con las mesetas orientales, a las que llegan las morenas terminales de los antiguos glaciares, en ellos predomina la cría de vacunos y ovinos que aprovecha los campos de veraneada. La explotación forestal está extendida en toda la región, especialmente en Tierra del Fuego que concentra también una importante actividad pesquera.
El principal núcleo urbano del sector Sur es Ushuaia, la ciudad más austral del globo, importante puerto sobre el canal Beagle y en cuyo crecimiento han intervenido factores ajenos a la naturaleza física del área, presentando actualmente un destacado desarrollo industrial especialmente de la línea electrónica.

REGIÓN DE CUYO

Limita al Norte con la región del Noroeste, al Este con las sierras Pampeanas y la llanura pampeana, al Sur con la Patagonia andina y extrandina y al Oeste con la república de Chile. Pueden distinguirse tres subregiones:
  • La zona montañosa, subdividida en Cordillera de los Andes y Precordiliera de La Rioja, San Juan y Mendoza
  • Los oasis de riego
  • Las planicies del Este.
La diferencia entre la Cordillera y la Precordillera es fundamentalmente geológica: los Andes del geosinclinal son el elemento orogénico más moderno, tratándose de una antigua cuenca marina, angosta y alargada, cuyos sedimentos fueron plegados y levantados hasta las mayores alturas durante el Cenozoico, con acompañamiento de efusiones magmáticas. La Precordiliera está compuesta por sedimentos paleozoicos plegados en esa era y levantados luego por la orogenia andina; hacia el Este está separada de las Sierras Pampeanas por una línea de fractura caracterizada por una intensa actividad sísmica.  Haciendo cumbre en el Aconcagua                               Los Andes Áridos o Centrales presentan dos cordones: el occidental, por el cual corre el límite argentino-chileno, es casi continuo presentando pasos de gran altura, lleva la divisoria de aguas naciendo en ellos ríos caudalosos que corren por valles estrechos sembrados de escombros. Desde el Sur de Mendoza y hasta aproximadamente los 37° S, se prolonga en los Andes de Transición que presentan más nieve en las cumbres y mayor vegetación al variar las condiciones climáticas. El cordón oriental, llamado también cordillera Frontal, se presenta en forma discontínua por estar seccionado por los valles transversales de los ríos que bajan desde el Oeste; en él se encuentran las más altas cumbres (Aconcagua, Tupungato, etc). Una serie de valles estrechos localmente denominados cajones, separan ambos cordones, caracterizados por su gran aridez. Entre los cerros Aconcagua y Tupungato el aspecto de la cordillera comienza a cambiar, aparecen extensos glaciares y más al Sur volcanes (Overo, Peteroa), acompañados por grandes extensiones cubiertas de escorias y mantos de lava.  Dique del Ullum                               Al Este de los Andes áridos se ubican una serie de amplios valles longitudinales (Rodeo, Iglesia, Barreal y otros) en los que predominan materiales gruesos provenientes de la desagregación mecánica de las rocas cordilleranas, pero que poseen sus fondos chatos cubiertos de materiales muy finos. El Valle de Barreal es una cuenca sin deagüe, cuyo fondo está ocupado por el barreal del Leoncito, mientras que el valle de Uspallata está atravesado por el Sur por el río Mendoza. Se encuentran aquí una serie de oasis de riego, entre los que se destacan Calingasta y Uspallata; estos valles separan a la cordillera andina de la Precordillera. cuyas cumbres carecen de nieves persistentes. Un reducido número de ríos atraviesan la Precordiliera por valles angostos, al término de los cuales forman extensos conos de deyección conectados con las planicies. Este material fino ha servido de asiento a importantes oasis de cultivo, en la sección Norte se destaca el de Jáchal y más al Sur los principales del área: el de San Juan y el de Mendoza, prolongados en el del Tunuyán. Los ríos que recorren estos oasis han sido aprovechados para la producción energética y la obtención de agua para riego, destacándose el embalse de Ullún.                                 Los cursos meridionales (Diamante y Atuel) han generado oasis de riego que tienen como centros urbanos destacados a San Rafael y General Alvear. En el río Atuel, las características topográficas permitieron construir el embalse del Nihuil, cuya importante producción energética justifica la radicación en la zona de industrias pesadas. La superficie de los oasis se destina al cultivo de vid, olivo, frutales y hortalizas. También se siembra alfalfa para alimentar al ganado vacuno, y algunos cereales pero en reducidas extensiones. Aunque en pequeña escala se desarrolla la ganadería extensiva con ciertas formas de trashumancia, llevando a pastar el ganado en verano a la zona montañosa. La minería es también muy importante, destacándose el petróleo especialmente en Tupungato, explotándose además cobre (El Pachón en San Juan), uranio, plomo, cinc, calizas y mármoles.
Hacia el Este se extienden las planicies de suelos arcillo-arenosos, de gran aridez y reducida pendiente. Las escasas lluvias torrenciales erosionan profundas zanjas que imposibilitan el desplazamiento aún con caballos, conformando las denominadas "huayquerías" o travesías, como las del Tunuyán

REGIÓN NOROESTE

Esta región limita al Este con la llanura chaqueña, al Sur con las sierras Pampeanas y los Andes centrales, al Oeste con Chile y al Norte con Bolivia. Encierra ámbitos netamente diferenciados desde el punto de vista físico: la Puna, la Cordillera Oriental y las Sierras Subandinas.
La Puna es un remanente del macizo cristalino de Brasilia, afectado por la orogenia terciaria y elevado a considerable altura. Es una cuenca cerrada, excepto en el Norte donde desagua por el río Grande de San Juan al Pilcomayo; está comprendida entre elevadas cumbres volcánicas por el Oeste y las sierras de la denominada Precordillera Salto-Jujeña por el Este.  Pucara de Tilcara en Jujuy                               Recorren el altiplano una serie de montes aislados y cadenas que determinan la formación de cuencas cerradas en cuyos fondos chatos se alojan salares y salinas de considerable extensión, como Arizaro, Antofalla y Hombre Muerto. Los cordones montañosos detienen las lluvias por lo que la atmósfera es diáfana y seca y las amplitudes térmicas diarias muy acentuadas propias de un clima desértico, por lo que una gruesa capa de escombros, provenientes de la desagregación mecánica de las rocas, cubre las laderas de las sierras. Las aguas se infiltran rápidamente en este suelo y reaparecen en forma de manantiales dirigiéndose hacia los salares, salinas y lagunas, dando origen a pequeñas vegas donde pastan rebaños de cauquénidos y se realizan algunos cultivos de papas, maíz y quinoa. Matas aisladas de llareta sirven de combustible a los escasos pobladores, descendientes de los collas.  Ruinas de los Quilmes en Jujuy                               La riqueza de la Puna es esencialmente minera, siendo muy importantes los yacimientos de boronatrocalcita; en la zona volcánica limítrofe con Chile se encuentran yacimientos de azufre, minerales de estaño se ubican en Mina Pirquitas, en Rinconada (Jujuy) y de plomo y cinc en Mina Aguilar. Los yacimientos de oro y plata de Incahuasi (Catamarca) han sido explotados desde el período prehispánico, encontrándose unidos con otros minerales en los distritos de León y Pirquitas (Jujuy). Al Este de la Puna los cordones están expuestos a los vientos húmedos del Noreste, que aportan lluvias estivales y alimentan los ríos que han cavado profundos surcos a lo largo de líneas de fractura, constituyendo las quebradas como las de Humahuaca, del Toro y el valle Calchaqui. Las quebradas son vías de tránsito, más que lugares para la instalación humana, pero en algunas terrazas fluviales o conoides de deyección, se asientan poblaciones agrícolas que practican también la ganadería trashumante, como Tilcara, Humahuaca y Cachi.  Cuesta del Obispo                               Entre la Cordillera Oriental y las Sierras Subandinas se ubican extensas cuencas tectónicas que conforman los valles, dotados de una amplia red de ríos importantes para el aprovechamiento hidroeléctrico (Cabra Corral, La Ciénaga), y en los que predomina el clima tropical con precipitaciones estivales del orden de los 1.000 mm anuales, que origina una flora rica que contrasta con la pobreza de la Puna. Los valles son propicios para la actividad humana y en ellos se han desarrollado centros urbanos importantes como San Salvador de Jujuy y Salta. Hacia el Este y en el límite con la llanura Chaqueña se ubican las Sierras Subandinas, orientadas de Norte a Sur y dispuestas en forma escalonada de Este a Oeste, dejando entre sí valles o cuencas (puertas) que comunican con la llanura oriental. El manto de sedimentos paleozoicos (petrolíferos) y otros más recientes depositados sobre el basamento cristalino, fue comprimido y plegado por la orogenia andina.  El tren de las nubes en Salta                               Por su orientación, los cordones interceptan los vientos húmedos del Noreste, produciéndose lluvias orográficas superiores a los 1.500 mm, que permiten el desarrollo de una selva similar a la de los Andes bolivianos. Ríos caudalosos bajan hacia los grandes colectores Bermejo y Salado, que reciben en esta zona sus últimos afluentes y salen a la llanura por las puertas de Orán y Metán respectivamente.
La expansión de los cultivos intensivos bajo riego, de caña de azúcar y cítricos, así como los de tabaco, café, vid y hortalizas que llegan a las ciudades del Sur fuera de estación (primicias) y la explotación de los yacimientos petrolíferos de Campo Durán y Madrejones, han dado un extraordinario impulso a la vida en los valles de San Francisco y Orán; por otra parte, la extracción de los minerales de hierro de la sierra de Zapla ha activado la vida del valle de Jujuy, en el que se encuentran los altos hornos de Zapla.

REGIÓN MESOPOTAMICA

Es la única región geográfica que posee límites claramente definidos por accidentes naturales como son los ríos Uruguay y Paraná que, junto a algunos de sus afluentes, la separan de las llanuras pampeana y chaqueña y de las repúblicas del Paraguay, Brasil y Uruguay. Se pueden señalar en ella cuatro subregiones netamente distintas: la meseta misionera, los esteros y lagunas correntinas, las cuchillas correntino-entrerrianas y el delta.
La meseta misionera constituye la máxima elevación del área (800 m) correspondiendo al borde meridional del macizo de Brasilia con areniscas rojas y meláfiros, de superficie abovedada recorrida por serranías de escasa altura, recortada por numerosos ríos y arroyos que forman saltos y cascadas al encontrar el meláfiro, destacándose el arco de las cataratas del lguazú. Disfruta de un clima subtropical sin estación seca, con precipitaciones superiores a los 1.600 mm anuales y heladas excepcionales que originan una tupida selva donde se destacan ejemplares de araucaria, jacarandá, lapacho y guatambú que dan lugar a una importante explotación forestal. Pese al valor maderable de estos árboles, el que ha promovido la colonización de esta zona es la yerba mate, que se presenta en grupos más o menos extensos en medio de la selva. Hoy se la cultiva sobre amplias áreas previamente sometidas a desmonte y donde también se han introducido cítricos, tung y té que ha encontrado aquí condiciones óptimas de suelo (laterítico) y clima. Las intensas reforestaciones realizadas especialmente con diversos tipos de pinos, de los que se obtiene celulosa, sirven de base a la industria papelera. Al Oeste del río Aguapey se presenta una zona baja e inundable donde se estancan las aguas de lluvia formando esteros y lagunas, las mayores son las de lberá y la de Luna. Los esteros están bordeados por una serie de médanos de arena haciendo el drenaje del área muy imperfecto. Lagunas y esteros se distinguen porque las primeras presentan su espejo de agua libre, en tanto que éstos lo tienen cubierto de vegetación acuática. Los rincones o zonas altas, así como las áreas costeras de los ríos Paraná y Uruguay, son los únicos aprovechables permanentemente; en ellos se asientan las estancias que en épocas de sequía conducen los ganados a pastar en la zona de los esteros. En estas áreas se realizan además cultivos de yerba mate, algodón, tabaco, arroz y cítricos. En el Sur de Corrientes se encuentra la meseta de Mercedes, labrada en rocas mesozoicas, especialmente areniscas y constituye un centro dispersor de aguas y un sector de indudables aptitudes ganaderas, en especial para los ovinos. El Palmar de Colón                                                                       Hacia el Sur se presentan una serie de bajas que no superan los 100 metros, producto de la conjunción de movimientos tectónicos de ascenso recientes y de la erosión fluvial. Las más importantes son las "cuchillas" Grande y de Montiel que continúan bifurcándose hacia el Sur hasta llegar a determinar al menos cuatro divisorias de aguas, que separan los valle de los ríos Paraná y sus afluentes Nogoyá y Gualeguay; Gualeguaychú y su colector Uruguay. El clima cálido con un breve periodo de heladas y lluvias abundantes en el Norte (más de 1.000 mm) se torna templado en el Sur, asemejándose al de la llanura pampeana. La vegetación se presenta en forma de parque y sigue el curso de los ríos formando bosques en galería, siendo los ejemplares predominantes el urunday, el espinillo y el tala. Las playas de Colón en Entre Ríos                               También se encuentran palmares de yatay y caranday y en los campos, gramíneas; los montes abiertos y los campos han sido propicios para la ganadería, no así los palmares porque el ganado se lastima con las espinas de la palma. Si bien existe un importante número de cabezas de vacunos y ovinos, así como de aves de corral, la agricultura constituye la actividad predominante, cultivándose diversos cereales, oleaginosos y forrajeras así como frutas cítricas. Entre la localidad de Diamante y el río de la Plata, se extiende el curso inferior del río Paraná, en un laberinto de islas, arroyos y canales que constituyen su delta. El proceso de sedimentación de las partículas suspendidas en las aguas comienza con la formación de bancos que suelen detener la vegetación flotante del "camalotal".                          
Puente Corrientes -  Resistencia
       Posteriormente aparece el "juncal" al aumentar la sedimentación que va elevando el terreno sobre el que se arraigan grarníneas y especies palustres como la espadaña, que constituyen el "pajonal". Luego, al consolidarse el terreno, se asientan las especies del "ceibal" donde predomina el ceibo, encontrándose también lecherón, sarandí y algunos arbustos que se multiplican hasta conformar el "monte blanco" o bosque ribereño al que se agregan laurel, higuerón, la palma pindó y la tacuara, además de enredaderas, lianas y epífitas. Las islas son deprimidas en el centro, conteniendo muchas veces una laguna en el interior, con los bordes elevados por los albardones donde se fija la vegetación arbórea. El suelo aluvional es propicio para la plantación de especies maderables como el álamo y el sauce, así como formio y frutales, entre los que sobresalen el durazno y los cítricos; durante los periodos de bajante las islas se destinan al pastoreo. El delta ha engendrado una forma de vida propia, donde la lancha es el único medio de movilidad del islero, cuyas actividades lo vinculan a la costa.                               Cataratas del iguazú en Misiones
Si bien por sus límites la región mesopotámica aparenta estar aislada, el hombre ha logrado integrarla al resto del país y a las naciones que la limitan mediante la construcción del túnel subfluvial "Hernandarias" y numerosos puentes como el complejo Zárate-Brazo Largo, el puente "Grl. Manuel Belgrano", el del "Libertador Gral. San Martín" y el recientemente inaugurado "Padre Roque González".