lunes, 17 de junio de 2013

contaminacion visual

Este tipo de contaminación percibida a través del sentido de la vista expone diariamente a millones de personas, principalmente en las ciudades, a estímulos agresivos que las invaden y contra los cuales no existe ningún filtro ni defensa.


La contaminación visual se refiere al abuso de ciertos elementos “no arquitectónicos” que alteran la estética, la imagen del paisaje tanto rural como urbano, y que generan, a menudo, una sobreestimulación visual agresiva, invasiva y simultánea.

Dichos elementos pueden ser carteles, cables, chimeneas, antenas, postes y otros elementos, que no provocan contaminación de por sí; pero mediante la manipulación indiscriminada del hombre (tamaño, orden, distribución) se convierten en agentes contaminantes.

Una salvaje sociedad de consumo en cambio permanente que actúa sin conciencia social, ni ambiental es la que avala (o permite) la aparición y sobresaturación de estos contaminantes. Esto se evidencia tanto en poblaciones rurales como en aglomeraciones urbanas de mayor densidad. Pero lógicamente es en las metrópolis, donde todos estos males se manifiestan más crudamente.

Todos estos elementos descriptos influyen negativamente sobre el hombre y el ambiente disminuyendo la calidad de vida.

La cartelería publicitaria es el agente más notorio por su impacto inmediato, creando una sobreestimulación en el ser humano mediante la información indiscriminada, y los múltiples mensajes que invaden la mirada. Así el hombre percibe un ambiente caótico y de confusión que lo excita y estimula, provocándole una ansiedad momentánea mientras dura el estímulo.

La simultaneidad de estos estímulos a la que se ven sometidos, por ejemplo, los automovilistas, pueden llegar a transformarse en disparadores de accidentes de tránsito. Dado que pueden llegar a generar distracción, e incluso a imposibilitar la percepción de las señales indicadoras de tránsito. Esta situación, inevitablemente, actúa también en detrimento de los mismos medios de comunicación, mimetizando los diferentes signos y señales a que se somete a los individuos, camuflándose mutuamente y perdiendo fuerza la clara lectura del mensaje.

Pero estos agentes también afectan notoriamente al espacio físico.

Se ven así fachadas destruidas u ocultas por la superposición de carteles, estructuras metálicas y chimeneas. La arquitectura aparece desvalorizada y miniaturizada. El cielo oculto por cables y antenas. El espacio público desvirtuado e invadido por postes, sostenes de carteles, refugios; el tránsito peatonal entorpecido; y la vegetación destruida. Este panorama es terriblemente agresivo para el hombre común, imaginemos cuánto lo es para un discapacitado, niño o anciano.

Esta situación no sólo atenta contrala belleza del espacio urbano, sino también sobre la lectura poco claraque tienen los individuos del mismo, dificultando la identificación del habitante con su ciudad.

Una ciudad con contaminación visual denota un estado con falta de política para la ciudad, con una regulación deficitaria o inexistente del espacio público y privado. Así las ciudades se convierten en escenarios de millones de decisiones individuales despreocupadas por su entorno, que conviven formando un caos difícil de asimilar por el ojo humano.

La contaminación visual debe ser considerada definitivamente como un tema ambiental, y se debe legislar en concordancia. Se debe tomar conciencia de que no se trata solamente de intervenir sobre medidas y proporciones de carteles. El estado debe tener una política ambiental global con reglas claras y precisas cuya finalidad sea una mejor calidad de vida para todos. Así como la degradación es voluntaria y producida por el hombre también debe ser controlada y modificada por él.


Incidencias de la contaminación visual
accidentes ocasionados por obstrucción visual
alteraciones del sistema nervioso
impedimentos de transito libre y facilidad del mismo
la estética se ve afectada
desequilibrio mental o emocional
desmejoramiento panorámico
Estrés
cefaleas
desconcentración especialmente al manejar causando muertes
Problemas ecológicos (se rompe el equilibrio ecológico cuando algunas especies se alejan)
Trastornos de atención
Disminución de la eficiencia laboral, mal humor, trastornos de agresividad, etc.

contaminacion auditiva

La contaminación acústica es considerada por la mayoría de la población de las grandes ciudades como un factor medioambiental muy importante, que incide de forma principal en su calidad de vida. La contaminación ambiental urbana o ruido ambiental es una consecuencia directa no deseada de las propias actividades que se desarrollan en las grandes ciudades.

El término contaminación acústica hace referencia al ruido cuando éste se considera como un contaminante, es decir, un sonido molesto que puede producir efectos fisiológicos y psicológicos nocivos para una persona o grupo de personas. La causa principal de la contaminación acústica es la actividad humana; el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, la industria, entre otras. Los efectos producidos por el ruido pueden ser fisiológicos, como la pérdida de audición, y psicológicos, como la irritabilidad exagerada. El ruido se mide en decibelios (dB); los equipos de medida más utilizados son los sonómetros. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera los 50 dB como el límite superior deseable.

Técnicamente, el ruido es un tipo de energía secundaria de los procesos o actividades que se propaga en el ambiente en forma de ondulatoria compleja desde el foco productor hasta el receptor a una velocidad determinada y disminuyendo su intensidad con la distancia y el entorno físico.

La contaminación acústica perturba las distintas actividades comunitarias, interfiriendo la comunicación hablada, base esta de la convivencia humana, perturbando el sueño, el descanso y la relajación, impidiendo la concentración y el aprendizaje, y lo que es más grave, creando estados de cansancio y tensión que pueden degenerar en enfermedades de tipo nervioso y cardiovascular.

Existe documentación sobre las molestias de los ruidos en las ciudades desde la antigüedad, pero es a partir del siglo pasado, como consecuencia de la Revolución Industrial, del desarrollo de nuevos medios de transporte y del crecimiento de las ciudades cuando comienza a aparecer realmente el problema de la contaminación acústica urbana. Las causas fundamentales son, entre otras, el aumento espectacular del parque automovilístico en los últimos años y el hecho particular de que las ciudades no habían sido concebidas para soportar los medios de transporte, con calles angostas y firmes poco adecuados.

Además de estas fuentes de ruido, en nuestras ciudades aparece una gran variedad de otras fuentes sonoras, como son las actividades industriales, las obras públicas, las de construcción, los servicios de limpieza y recogida de basuras, sirenas y alarmas, así como las actividades lúdicas y recreativas, entre otras, que en su conjunto llegan a originar lo que se conoce como contaminación acústica urbana.

Protestas en Argentina contra la minería por el impacto ambiental

La rebelión de un pueblo perdido de la cordillera de los Andes argentinos, Famatina, de solo 6.500 habitantes, ha conseguido la semana pasada la suspensión de un proyecto de minería a cielo abierto que iba a producir oro por unos 25.000 millones de dólares (19.000 millones de euros) en 30 años. Esa población de La Rioja (noroeste de Argentina) ha contagiado a otras. En pequeñas ciudades de las vecinas Catamarca y Tucumán se han iniciado hace más de dos semanas bloqueos a los camiones que abastecen al mayor yacimiento de Argentina, Bajo la Alumbrera (oro y cobre). El debate sobre el impacto ambiental de la minería, una actividad poco tradicional en este país, ya no es solo cuestión de unos pueblos aislados donde están las explotaciones sino que se ha generalizado. Está movilizando a ciudadanos en otros países latinoamericanos, como Perú y Ecuador.



El Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner destaca con orgullo que, en 2011, la inversión minera alcanzó los 1.936 millones de euros. Latinoamérica capta casi la mitad de las inversiones mundiales de este sector. Por eso las protestas preocupan al gerente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, Damián Altgelt: "Los antimineros dicen que usamos cifras de agua que estremecen, pero solo usamos el 3% de lo que usa la agricultura". Precisamente, la minería se instala en pueblos que hasta ahora vivían del campo. "Hablan de cerros que desaparecen y ríos que se secan, pero en ningún país del mundo se han secado ríos. No hay sector que no haya tenido un caso [de contaminación], pero en Argentina no ha habido ninguno importante", dice Altgelt.
Una de las líderes de la protesta en Famatina, Carina Díaz Moreno, proclama: "Queremos evitar que se devaste cielo, agua y tierra. Queremos vivir tranquilos, con nuestras fuentes de agua. Una provincia minera como Catamarca sigue siendo de las más pobres del país, pero nosotros no queremos ni el 1% ni el 100% de los beneficios de la minería". Más de 120 conflictos se han abierto en toda Latinoamérica entre mineras -en general multinacionales- y Gobiernos que las apoyan contra pobladores que rechazan los yacimientos a cielo abierto por el uso intensivo de agua y la posible contaminación. En Famatina, 5.000 de sus habitantes se turnan desde hace más de un mes en un bloqueo al camino que va al yacimiento de la montaña del mismo nombre. Su protesta contagió a Buenos Aires y otras ciudades, donde se organizaron movilizaciones. Artistas famosos se unieron en un vídeo contra la minería a cielo abierto.
"Queremos evitar que se devaste cielo, agua y tierra", dice una activista

En La Rioja, capital de la provincia homónima, 10.000 personas marcharon contra el proyecto que encabeza la minera canadiense Osisko, pese a que iba a dejar un 30% de los beneficios en el distrito. También pidieron la renuncia del gobernador, Luis Beder Herrera, y este político peronista suspendió la iniciativa hasta conseguir el apoyo social. Osisko anunció el pasado martes que adoptaba la misma decisión.
En Catamarca quisieron imitar a La Rioja y, con bloqueos menos numerosos, comenzaron a aplicar piquetes selectivos en los caminos hacia Bajo la Alumbrera. Es decir, los manifestantes ecologistas, que no pertenecen a ninguna organización en particular, solo impiden el paso de camiones que abastecen a las minas. La Policía arrestó a 22 manifestantes, los liberó a las pocas horas y la protesta continuó.
Un fiscal catamarqueño ha reconocido que ha imputado a los bloqueadores por un delito contemplado por la nueva ley antiterrorista que ha impulsado la presidenta de Argentina. El ministro de Justicia, Julio Alak, lo negó. El Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, pidió que no trataran como terroristas a quienes "defiende su derecho a la vida".
Hace una semana, vecinos de Tucumán se unieron a los piquetes selectivos contra Bajo la Alumbrera. La mina -de la suiza Xstrata- sigue operando con normalidad, pero no se descarta que resulte afectada si continúan los bloqueos. Siete de las 23 provincias argentinas, entre ellas Tucumán, prohíben la minería a cielo abierto. Mendoza es otra de ellas y su gobernador, el peronista Francisco Pérez, descartó la semana pasada el proyecto de algunos de sus funcionarios de levantar esa prohibición. En cambio, a finales del año pasado el Gobierno peronista de Río Negro eliminó la restricción y, desde entonces, todos los miércoles se movilizan ciudadanos de la turística Bariloche en contra de esa decisión.
"En Argentina, la minería desplaza a otras actividades, como la agricultura, la industria y el turismo", se queja el economista Miguel Teubal (Universidad de Buenos Aires). "Las comunidades dicen que pueden vivir sin oro, pero no pueden vivir sin agua", comenta. "¿Para qué sirve el oro? Sobre todo para la especulación financiera, y no para una actividad productiva útil para la sociedad". El ingeniero Alberto Rosenthal (Instituto Argentino para el Desarrollo Económico) responde que "la humanidad no puede existir sin artificializar el planeta con los menores costes posibles".

sábado, 8 de junio de 2013

Historia de la ciudad de Buenos Aires

Historia de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Primera Fundación:
La primera fundación fue realizada por el adelantado Pedro de Mendoza, en el año 1536, que llegó desde España buscando un camino que condujese a riquezas en oro y plata. La población se asienta en forma precaria debido a la carencia de materiales para construcción, a la escasez de alimentos del lugar y a la mala relación con los aborígenes que sitian la ciudad provocando hambrunas a los españoles, que llegaron a cometer antropofagia. De esta misma expedición partieron los exploradores que remontaron río arriba y en 1537 fundaron Asunción, que prontamente demostró mejores condiciones. En 1541 se decidió por fin levantar la población y los escasos residentes de Buenos Aires se trasladaron a Asunción.
Segunda Fundación: De esta última ciudad partió la expedición que realizó la segunda y definitiva fundación, realizada en 1580, por Juan de Garay. En este caso ya no se buscaba riqueza puesto que ya se conocía lo que deparaba esta geografía fluvial, lo que se quería era ocupar el territorio, de gran importancia estratégica ya que significaba una importante salida al atlántico sur (nótese que más adelante, cuando se materializan las ocupaciones del América del Sur por españoles y portugueses, este será el único puerto del Atlántico Sur de España).
Recoleta en el Siglo XIX - Buenos Aires, Argentina
Barrio de la Recoleta en 1867 - Conozca mas sobre la Recoleta aqui

Los primeros tiempos: La nueva población se desarrolló muy lentamente durante los dos primeros siglos, ya que se hallaba en una zona totalmente periférica de la colonia, sin ningún interés por parte de los españoles más que preservarlo por su valor estratégico. Hacia 1606, la ciudad tenía cerca de 600 habitantes, un tercio de la cual eran portugueses dedicados al comercio (por la unión temporaria de las dos coronas) y ya había sufrido algunos merodeos de naves corsarias. Su población practicaba una economía de subsistencia, basada en la explotación agrícola, sin producir excedentes, por la escasa mano de obra, debido a la poca cantidad de indígenas de la zona. Pero la principal actividad económica era el contrabando. Por el régimen comercial monopólico establecido por España, según el cual sólo llegaban productos de la metrópoli y salía el metálico dos veces al año y por una ruta en el Caribe, Buenos Aires estaba imposibilitada de funcionar como puerto. Sin embargo, por la conveniencia geográfica y la incapacidad del sistema de comercio, muchos productos circulaban por este puerto provenientes de las nuevas potencias manufactureras de Europa, así como salía la plata y diversos productos hacia las colonias portuguesas. se calcula que durante los dos primeros siglos el 25% de la plata extraída de Potosí salió en forma ilegal por
Buenos Aires, evitando también pagar los impuestos a la Corona. Inicialmente todos estos territorios conformaron la Gobernación del Río de la Plata, dependiente del Virreinato de Perú, con capital en Asunción, pero en 1617, viendo la imposibilidad de manejar un territorio tan grande se la separa en dos, poniendo una parte de los territorios bajo jurisdicción de Asunción y dependiendo la otra de Buenos Aires, acrecentando su importancia administrativa de esta manera. Sin embargo la ciudad siguió con un desarrollo moderado hasta mediados del siglo XVIII. Hacia 1680 la población rondaba los 5000 habitantes. La economía de subsistencia fue evolucionado lentamente, gracias al capital invertido surgido del comercio, y se comenzó a explotar la producción de cueros y en menor medida de sebo y cecina (carne seca) que se obtenía del ganado cimarrón, que en esa época se movía libremente y sin dueño por los campos y era cazado en incursiones llamadas vaquerías. Otro motivo que acrecentó la importancia de la ciudad son las diversas confrontaciones limítrofes con los portugueses. En el año 1680 estos fundan Nova Colonia do Sacramento en la margen opuesta del Río de la Plata, frente a Buenos Aires. Esta ciudad que pasara de manos varias veces en los próximos siglos, contribuyó a desarrollar aún más el contrabando y significó una amenaza a la ocupación española de la región.
El Virreinato: Ya entrado el siglo XVIII, se produjo un cambio dinástico en la Corona española, instalándose la familia de los Borbones (que continúa hasta la actualidad), destacándose Carlos III, que aporta las nuevas ideas de la "Ilustración" europea. Se establece un nuevo concepto de estado para el imperio español, basándose su recuperación principalmente en una nueva relación con las colonias. Se libera el comercio con la metrópoli e incluso con otras potencias y se permite el comercio, antes vedado por aduanas internas, entre las regiones de la colonia, también se subdividen los grandes territorios creándose nuevos Virreinatos y Capitanías. Dentro de este marco la región del Río de la Plata cobra gran importancia como salida directa al Atlántico Sur, por su accesibilidad, por su posición estratégica en el conflicto territorial con Portugal y en el acceso del Cabo de Hornos, ruta al Pacífico que comenzaba a despertar gran interés en las Potencias Europeas. Es así como en 1776 se crea el Virreinato del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires, incluyéndose dentro de su jurisdicción grandes territorios, hasta la misma Potosí, que antes estaba vinculada a Lima. En esta época se comienzan a operar grandes cambios en la ciudad, iniciándose la construcción de nuevos edificios. Es también en esta época cuando el desarrollo industrial de Inglaterra comienza a presionar para la ubicación de sus manufacturas y para la obtención de materias primas, comenzando a perfilarse el carácter agroexportador, que luego se perfeccionaría, en la región rioplatense.
inauguración obelisco - Buenos Aires, Argentina
El Obelisco el día de su inauguración en 1936
Conozca mas sobre el obelisco aquí
La Independencia: Hechos como la Revolución Francesa y la independencia de los Estados Unidos introdujeron nuevas ideas en la concepción política del mundo. Asimismo, las acciones napoleónicas en Europa, produjeron vacíos y grandes fallas en el ejercicio real del poder de España sobre sus colonias, en las cuales, además, por las reformas recientes se habían creado nuevos espacios de poder y relaciones con otras potencias. En 1806 Inglaterra decide ocupar el área del Plata, en parte para paliar la pérdida de sus colonias de Norteamérica que le proporcionaban materias primas y mercados para sus manufacturas. Con un ejército poco importante ocupan Buenos Aires. Contra sus predicciones, los porteños se oponen a esta ocupación y al poco tiempo un ejército armado por criollos, al mando de Santiago de Liniers, recupera la ciudad. Los ingleses preparan más tropas y en 1807 intentan retomarla, ya con un ejército superior pero esta vez se encuentran con una ciudad preparada y son derrotados. Esta victoria de los porteños es sumamente significativa, ya que fue lograda por sus propios medios, sin intervención de la Corona. En 1808, Napoleón ocupa España, produciendo un cese de autoridad sobre las Colonias. Entre 1809 y 1810 se producen juntas y audiencias que establecen administraciones locales. En Buenos Aires, luego de una semana de debates, queda constituida el 25 de mayo de 1810, la Primera Junta de Gobierno, destituyéndose al Virrey. Esta Junta formada por Buenos Aires, se constituía en nombre de todo el Virreinato e invitaba a las ciudades del interior a enviar sus representantes, sin embargo, al llegar estos comenzaron a producirse roces de intereses, que pronto ocasionaron enfrentamientos entre Buenos Aires y el interior, que marcaron una serie de guerras civiles que precedieron a la organización de la Republica y que durarían cerca de medio siglo.
Peatonal Florida en 1920
Peatonal Florida en 1925
Luego de la formación de las juntas en todo Hispanoamérica se produce la reacción por parte delos españoles. En 1814 es restaurado el orden monárquico en España, por lo que se envían tropas a América, reconquistando todas las ciudades para 1816 con la excepción de Buenos Aires, que mantuvo su independencia desde 1810, y que envía sucesivos ejércitos hacia el interior del ex Virreinato, para asegurar la independencia de sus territorios, consumiendo gran parte de sus recursos durante los próximos 10 años, obra que se termina recién en 1824, cuando las gestas libertadoras de San Martín, partiendo de Argentina, y Bolívar, partiendo de Venezuela, expulsan definitivamente a los Españoles de Sudamérica. Esta serie de guerras libradas, junto con las civiles, supusieron un desgaste tremendo de los recursos económicos de la ciudad, la que a la vez incremento su política de intercambio con Gran Bretaña de productos ganaderos por manufacturas. Durante todo este tiempo Buenos Aires asume una actitud centralista, queriendo imponer una forma de gobierno a las provincias en la cual se anteponen sus intereses. A partir de 1820 se produce una fragmentación en las unión que perdurará con muchos cambios hasta 1860, en la cual se destaca la lucha de intereses entre federales y unitarios, estos últimos partidarios de un poder centralizado, y en donde Buenos Aires tiene jurisdicción sobre su provincia. en 1829, asume el gobierno provincial Juan Manuel de Rosas, personaje que condujo los destinos de la provincia e influenció enormemente a las otras hasta 1852, destacándose por la represión de estado, las campañas de expansión sobre los indios y la confrontación con la Inglaterra y Francia debida a ciertos principios proteccionistas. Hacia este año la población era de cerca de 100.000 habitantes. En 1852 es derrotado por Urquiza, que logra la unión del país y la redacción de la Constitución Nacional, de carácter federal y republicano que dota por fin a la República de un estatus jurídico. Desde este año, la provincia y ciudad de Buenos Aires permanece escindida del resto del país hasta 1860, año en el que se reintegra. En esta etapa comienzan las llamadas presidencias históricas, de Mitre, Sarmiento y Avellaneda, durante las cuales el país da los pasos decisivos en su consolidación. Se desarrolla el ferrocarril con un fin agroexportador, se fomenta la inmigración que hasta mediados del siglo XX se compone por cerca de 2 millones de italianos, un millón y medio de españoles y gente de diversos países como Polonia, Rusia, países árabes, etcétera.
Avenida de Mayo en 1920 - Buenos Aires, Argentina
Avenida de Mayo en 1920 - Mas sobre la Av. de Mayo aqui
La capital: Hacia 1880 seguía habiendo un problema fundamental, el tema de la capital, si bien la ciudad de Buenos Aires había sido establecida como capital nacional, también funcionaba como administración de la provincia del mismo nombre. Tras enfrentamientos armados y una ubicación provisoria de la capital en el pueblo cercano de Belgrano, se constituye a la ciudad en territorio nacional, dependiendo directamente del poder nacional que la administrará por medio de un intendente. Para solucionar el problema de la falta de capital para la provincia, se construye a 50 kilómetros la ciudad de La Plata, declarada "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO en la actualidad. En esta época también, Torcuato de Alvear, primer intendente de la ciudad de Buenos Aires, realiza grandes obras que transforman a la ciudad como la construcción de la Avenida de Mayo y la primera licitación del puerto. La ciudad experimenta una explosión de crecimiento, se construyen edificios públicos y gran aparato de infraestructura, se desarrolla la industria del frigorífico y se acentúa el carácter de principal puerto del país, como vía de comunicación desde y hacia todo el país gracias a la red centralizada de ferrocarriles. en 1913 se inaugura la primera red de subtes que se anticipará por 50 años al resto de Latinoamérica, pero que con el correr de los años no crecerá al mismo nivel de la ciudad, quedando muy chica para finales de siglo. La economía experimenta un crecimiento sostenido gracias a las exportaciones agropecuarias que se mantendrá hasta la entreguerra. Para mediados de la década del 10, la población ascendía a casi 1,5 millones. en 1916, gracias a las reformas electorales, asume la presidencia Hipólito Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical, que por primera vez permitirá el acceso de la creciente clase media al poder político. A partir de 1930 comienza a diversificarse la producción industrial, atendiendo también las necesidades. La inmigración se comienza a dar desde el interior del país, debido a la debilidad de las economías internas. Durante la presidencia de Perón, se forman los llamados barrios de emergencia, donde se asentaban trabajadores llegados de las provincias, en formas precarias, tipo de estructuras sociales que crecerán con el tiempo a medida que la economía decrezca. Hacia la década del 50 se detendrá el boom exportador y la economía entrará en una crisis de la cual no volverá a reponerse y no tendrá alternativas viables hasta entrad la década del 80 en que se realizan los primeros acuerdos para el proyecto de mercado común MERCOSUR. Para esa época Buenos Aires era la mayor ciudad de habla hispana con más de 5 millones de habitantes, lugar que hoy en día ocupa el Distrito Federal de México. Hacia la década del 80 la actividad industrial había caído generando un aumento de la desocupación, hecho que aumento en la década del 90, llegando a niveles históricos. A esto se sumó el proyecto de trasladar la capital a Viedma y Carmen de Patagones, en el límite sur de la provincia de Buenos Aires, junto a Río Negro, para fomentar el desarrollo de otras áreas del país, ya que se llegó a la variante histórica de que un tercio de la población argentina se concentra en la Ciudad de Buenos Aires. Este proyecto de la década del 80 nunca llegó a concretarse.
Plaza Congreso en 1920
El Congreso de la Nación en 1918. Mas sobre el Congreso aquí
La Ciudad Autónoma: En 1994 se reformó la Constitución de la Ciudad otorgándole la autonomía con respecto al poder nacional, es decir que los ciudadanos pueden elegir a su Jefe de Gobierno, mientras que antes lo hacía el Poder ejecutivo. La ciudad cuenta con una población de 3 millones de habitantes, cifra que se mantiene fija desde hace años y sumada con la del Conurbano, el Gran Buenos Aires, ronda entre los 12 y 13 millones. A pesar del empobrecimiento general del país, la capital sigue siendo el distrito más rico. En los últimos años se vio incrementado el vuelco de la actividad económica a los servicios y al consumo, dejando de ser un centro industrial importante, por medio de el incremento considerable de la oferta en servicios y a la reconversión de espacios, como el antiguo puerto, "Puerto Madero", en un paseo, la aparición de innumerables shoppings y las nuevas edificaciones. También puede decirse que se produjo un embellecimiento de la ciudad ya que las administraciones están prestando cada vez más atención a los espacios públicos, generando nuevos y mejorando los existentes. Así, puede concluirse que a pesar de la situación general adversa, la ciudad comienza el nuevo milenio, con características diferentes, tratando de consolidarse como un buen lugar para vivir, como centro importante, administrativo y económico para el MERCOSUR y como lugar para el turismo.

martes, 4 de junio de 2013

Alerta por un nuevo récord de muertes de ballenas en el Sur

La temporada de ballenas 2012 terminó con la cifra récord de 116 ejemplares de la ballena franca austral muertos en Península Valdés. De esa cantidad, 113 son ballenatos lo que representa nada menos que un 97 por ciento de las muertes. Esto no sólo indica una alarma sino también que al menos un tercio de las ballenas nacidas durante la temporada pasada en Península Valdés y El Doradillo (una playa cercana a Puerto Madryn, en Chubut) murieron. Y además no se pueden identificar las causas de los decesos a pesar de los esfuerzos que realizan los científicos por examinar a cada animal que muere. Y hay otro dato: jamás en la historia se registró una mortandad de esta magnitud para la especie en ningún lugar del mundo.



Las cifras fueron dadas a conocer a través de un informe del denominado Programa de Monitoreo Sanitario de la ballena franca austral. Es el que complementa a otro realizado en octubre del año pasado. El programa lo realizan en conjunto las ONGs Wildlife Conservation Society y el Instituto de Conservación de Ballenas. A ellos se sumó la Fundación Patagonia Natural. Fue entregado al Defensor del Pueblo de Chubut Ricardo Azparren, quien sigue año tras año la evolución de esta problemática. “La mortandad de ballenas es algo que nos preocupa y vamos a elevar este informe a las autoridades provinciales”, le dijo Azparren a Clarín.
La mortandad de la temporada 2012 fue lo suficientemente alta para reducir en un 3 por ciento la cantidad de ballenas en el Atlántico Sur. La población total estimada es de 4.000 ejemplares. Hay tres causas que se manejan como posibles en las muertes: los varamientos, la exposición al sol y el ataque constante de las gaviotas cocineras. En este último caso, las aves le provocan al animal heridas profundas por donde podrían ingresar virus que en algunos casos serían mortales. Pero los investigadores no tienen un ciento por ciento de seguridad en cuanto a esta posibilidad.
La mortandad récord observada en 2012 no fue un evento único–agrega al informe– sino que en Península Valdés se vienen registrando números crecientes de crías muertas desde el año 2007 con algunos años de menor mortandad intercalados. Lo llamativo es que en 2011 murieron 61 ejemplares y en 2012, 116, prácticamente el doble. En 2012 se registraron 113 ballenatos muertos de un total esperado de 342 crías nacidas. Esto significa que en la temporada pasada murió al menos el 33 por ciento de las crías nacidas lo cual es un porcentaje elevadísimo para una población de la especie.
El impacto acumulado de alta mortandad es tal que los modelos poblacionales actuales indican que la tasa de crecimiento poblacional se redujo en la última década pasando de un 6,9 por ciento a un 5,1 anual. Considerando además que las ballenas tienen su primera cría a los 9 años (en promedio) se espera que en el plazo de una década comience a observarse la reducción efectiva en el número de ballenatos nacidos en la zona.
Esta reducción será consecuencia de la sostenida pérdida de crías hembras, que afectará negativamente el reclutamiento de las mismas en el futuro para asegurar la reproducción.
Cabe recordar que en el informe pasado del programa de monitoreo se había detectado la muerte de unos 500 ejemplares en el período 2003 y 2011 determinándose también que la mayoría de los ejemplares muertos eran crías.
El informe pide la colaboración de las autoridades provinciales y nacionales para controlar la situación.
La ballena franca austral es el principal recurso turístico de Chubut.
Cada año más de 100 mil personas realizan el avistaje desde Puerto Pirámide, en Península Valdés. De esa cantidad, el 25 por ciento son extranjeros.

Brasilia: La utopía de la ciudad perfecta.

A medio camino entre la utopía y el voluntarismo, el medio siglo de Brasilia —la capital más soñada y planificada del mundo— encontró a Brasil en un momento de consolidación mundial como una de las potencias económicas y demográficas más relevantes del siglo XXI.


   
A medio camino entre la utopía y el voluntarismo, el medio siglo de Brasilia —la capital más soñada y planificada del mundo— encontró a Brasil en un momento de consolidación mundial como una de las potencias económicas y demográficas más relevantes del siglo XXI. Con dos millones y medio de habitantes, la ciudad gestada en los años 50 bajo el impulso modernista del presidente Juscelino Kubitschek es hoy patrimonio de la humanidad de la Unesco y uno de los símbolos más fuertes de Latinoamérica de lo que puede dar la unión entre arte y política.
La ciudad fue construida en un contexto de auge económico y nació a la luz de las ideas del Instituto Superior de Estudios Brasileños, que imponía un camino según el cual la cultura era “el futuro, lo no hecho, el edificio a construir”.
Kubitschek supo y pudo transformar lo era catalogado como un delirio megalomaníaco en la utopía de una nación, porque la construcción de Brasilia era presentada como la reconstrucción de Brasil. Admirada por su planificación urbana y criticada por su falta de alma, la capital es la demostración material de la construcción de un sueño colectivo a gran escala.
El sueño fundante
Trasladar la ciudad capital fue parte de los sueños fundantes de muchos y variados presidentes latinoamericanos a lo largo de la historia. Desde el mismo momento en que proclamó su independencia de la metrópolis portuguesa en 1822, sucesivos gobiernos brasileños coquetearon con la idea de refundar el país sobre bases nuevas y autónomas que lograran desprenderse de la herencia colonial. Una ciudad nueva para un nuevo poder nacional: parecía ser un paso histórico necesario para borrar el legado colonial, reforzar los destinos soberanos y encarar un nuevo proceso de desarrollo económico.
Tras la proclamación de la república, ese proyecto se plasmó en un artículo de la Constitución de 1891 que preveía la creación de un Distrito Federal en el Estado de Goiás, en el Planalto Central. Sin embargo, recién en 1953, bien avanzado el siglo XX, el presidente Getúlio Vargas nombró una Comisión de Ubicación de la Nueva Capital Federal con el objetivo declarado de elegir el lugar indicado.
La concreción de la obra llegó de la mano de Juscelino Kubitschek, tal vez junto con Lula da Silva el mandatario más carismático y popular de la historia contemporánea brasileña. El fue el encargado de llevar a cabo el proyecto a partir del año 1956, bajo un tiempo récord de cinco años. En 1956 el Congreso aprobó el proyecto de ley que autorizaba la construcción de la nueva ciudad, y fue el propio presidente quien invitó al arquitecto Oscar Niemeyer a ser el creador de los edificios gubernamentales. Por sugerencia del propio Niemeyer, se abrió un concurso nacional para la elaboración del plan piloto, ganado por unanimidad por el arquitecto y urbanista Lucio Costa.
Planificación y progreso
Brasilia, inaugurada el 21 de abril de 1960, es una experiencia única en el ámbito de la arquitectura moderna mundial. Fue pensada de cero para trasladar el poder político y administrativo al centro del país, como una ciudad más luminosa y funcional. El esqueleto de la ciudad se diseñó en torno a dos ejes perpendiculares, uno consagrado al poder público y administrativo, el otro a la vida particular. La circulación está asegurada por un sistema de calles que evita los cruces y separa el tráfico por categorías. Según Costa, el dibujo de la ciudad “nació de un gesto primario de quien señala un sitio o de él toma posesión: dos ejes que se cruzan en ángulo recto, es decir, la propia señal de la cruz”.
Oscar Niemeyer calificó la construcción de la ciudad como “un momento de entusiasmo y de optimismo” que hizo mucho bien a toda la nación brasileña. “Hablo con entusiasmo pero no por mi trabajo ni por lo que lo hice, que fue como siempre sobre un tablero de dibujo. No obstante construir una ciudad, sus plazas y sus calles, fue algo fantástico. Le dio una idea al pueblo brasileño de que podía lograr lo que se propusiera”, dijo Niemeyer.
Manchas posmodernas
A pesar de su cuidada planificación, o tal vez a causa de eso mismo, Brasilia no pudo escaparse de algunas de las tendencias que abrazaron a casi todas las ciudades a lo largo del siglo XX. Así, el crecimiento poblacional fue muy superior a los cálculos y las estimaciones de Niemeyer y Costa, lo que terminó con la construcción de pequeñas ciudades-satélite en muchos casos pauperizadas y marginales. “Brasilia fue un momento maravilloso”, dijo su arquitecto.
“Diseñé una cabaña de madera y todos vivíamos ahí: yo, los ingenieros, los amigos que venían de visita y el propio presidente. Ibamos a los mismos bares y lugares de baile que los trabajadores. Fue un momento de liberación. Parecía el nacimiento de una nueva sociedad en la que las barreras tradicionales se hacían a un lado”. Sin embargo, el propio Niemeyer aseguró que eso no funcionó en el tiempo. “Ahora Brasilia es demasiado grande. Los desarrolladores, los capitalistas, están ahí; dividen la sociedad y arruinan la ciudad. Brasilia tiene que hacer un alto”, reflexionó el intelectual, que con 102 años es una referencia mundial en la materia.

Inundaciones en C.A.B.A. Falta de planificación urbana.


Las fuertes lluvias caídas sobre la ciudad de Buenos Aires y sus zonas aledañas han provocado una verdadera catástrofe con costo de vidas humanas, pérdidas materiales inmensas, interrupción de servicios indispensables como la luz eléctrica, alteración de las comunicaciones y del transporte que afectan a decenas de miles de personas. Este escenario de verdadero caos es el resultado de la falta de planificación y coordinación de los problemas urbanos por parte de las jurisdicciones responsables.

En 1984, hace 29 años, los gobiernos de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires firmaron un convenio que creaba una entidad conjunta, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), a la que adhirió la Nación por decreto del Poder Ejecutivo.
 
 

De este modo, las tres jurisdicciones comenzaron un trabajo coordinado para la realización del diagnóstico y la elaboración de proyectos y ejecución de las obras necesarias para un tratamiento integral de los problemas, entre los cuales la cuestión hídrica tenía un lugar destacado.

Entre otras, se pusieron en marcha las obras de sistematización de la cuenca del río Reconquista en una superficie total de 1700 km2, orientadas a resolver los problemas de una población de 500.000 habitantes del área anegada en las inundaciones de 1985. Se avanzó en el diagnóstico, y un equipo técnico específico, integrado por científicos destacados, estaba abocado al estudio del régimen hídrico de las cuencas involucradas.

El cambio de gobierno en la provincia de Buenos Aires, en 1987, significó el desentendimiento del proyecto y la desintegración de los grupos de trabajo (que fueron enviados a casa), lo que culminó con el abandono total por parte de las otras dos jurisdicciones involucradas, la Ciudad y la Nación, con el acceso del nuevo gobierno, en 1989. El AMBA había muerto.

Hoy, un cuarto de siglo después, las tres jurisdicciones no sólo se han desentendido del problema en su verdadera y grave significación, sin haber casi realizado obras de ningún tipo.

Más aún, se encuentran enfrentadas por mezquinas cuestiones políticas: el gobierno nacional, totalmente ausente, enfrentado con los gobiernos provincial y de la ciudad, negándoles los recursos que les debe y los avales para la obtención de los créditos que se necesitan para el financiamiento de las obras, y los gobernadores de ambos distritos, sin poder acordar ninguna política conjunta, como lo muestra claramente su enfrentamiento por el tratamiento de los residuos urbanos en el área metropolitana.

La falta de realización de las obras necesarias ha configurado el marco carenciado en el que esta tormenta excepcional produjo los gravísimos daños sufridos. Se hubieran mitigado sus efectos si se hubiera hecho lo que se debía y lo que hoy, a través de esta desgracia, todo el mundo advierte. Hoy nos preguntamos hasta cuándo habrá que esperar para actuar con responsabilidad y racionalidad. Ya se ha sacrificado el bienestar de una generación de ciudadanos que merecen vivir mejor..